Manuel y su estilo

Manuel llegó temprano para tratar de ser de los primeros en la cola, lleva unos 20 días sin pelarse, está harto de mirarse en el espejo y ver el exceso de cabello, le gusta bien bajito, casi al cero, pero durante el mes se complicó con la niña ingresada, el cierre del mes en el trabajo y los preparativos para la cena del fin de año.Fue a pelarse con su barbero habitual, en la pared sobresalía el cartel, pelado rápido 30 pesos, súper rápido 40 y normal 20 pesos, este último era el más barato y como siempre la elección de Manuel.

Solo habían dos personas por delante en la cola, esbozó una sonrisa de tranquilidad, y ocupó su puesto en espera de su turno, que llegó sin mucha demora para su satisfacción.

Apenas había comenzado el barbero a ejecutar sus destrezas manuales en la cabeza de Manuel, cuando llegó un joven y le pidió un pelado rápido, al momento el hombre accedió y dejó a medias el trabajo iniciado.

Después del muchacho, otros de la cola, que iban detrás de Manuel, imitaron la propuesta y mientras las horas transcurrían, la desesperación se mostraba en la cara del maltratado.

Muchos pensamientos llegaban a su mente:

“No es fácil lo de la oferta y demanda, voy a cambiar de barbero, pero si todos tienen las mismas leyes, creo que voy hacer un desarreglo, pero  tengo que pagar las cuentas de la casa y dejar dinero para la merienda de la niña”.

Así entre pensamientos y reflexiones continuaba la espera, hasta que por fin se sentó nuevamente en la silla dorada, poco le duró la alegría, llegó un auto moderno y se bajó un hombre de mediana edad, con una apariencia que dejaba en claro su posición económica e intercambió algunas palabras con el barbero.

Este de inmediato apagó la maquinita y le dijo a Manuel:

“Mi hermano tengo que irme, voy a pelar al señor a su casa, ven mañana, yo estoy aquí todos los días”.

Se despidió de los demás que esperaban en la cola, recogió sus instrumentos y se montó en el auto.

Al protagonista de la historia no le quedó otra opción que irse del lugar, mientras caminaba hacia su casa reflexionaba en la posibilidad de cambiar su estilo de pelado, al final el pelo largo siempre ha estado de moda. (Por Yurisey Hechavarria González/ yurisey@cmhv.icrt.cu) (Foto: Archivo)

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