Fidel: guía sempiterno en el combate por un mundo mejor

Hace tres años, el Comandante en Jefe Fidel Castro entró a la inmortalidad, pero permanece vital su legado, inspirando las batallas de estos tiempos, cuando los cubanos desafiamos el recrudecido bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos, en tanto Latinoamérica toda está encendida y muchos de sus pueblos enfrentan malos manejos de desgobiernos corruptos y proyanquis.

Y es que Fidel está presente en cada una de nuestras acciones y medidas para salir airosos, una vez más, de los embates criminales del cerco más prolongado que se haya sostenido contra  país alguno en la Historia de la humanidad.

Fidel está aquí, dirige combates y escaramuzas, cuando nos sentimos parte de su impronta en esta contraofensiva estratégica con trazas de Sierra Maestra y todo un pueblo deviene Ejército Rebelde para hacer morder al enemigo el polvo de la derrota.

Aquí está Fidel, en esa unidad de la inmensa mayoría de los cubanos, convencidos y prestos a defender el proyecto social más humano e inclusivo que existe, el cual, sin distinción de color, credo e incluso de percepción política, beneficia a todos con seguridad de educación, salud y otras muchas bondades de nuestro Socialismo, que cada día se fortalece más.

Fidel está en las reivindicaciones de pueblos hermanos de Latinoamérica para quienes la Revolución cubana deviene paradigma de unidad, independencia y justicia social, que nunca podrán mellar manipulaciones mediáticas, tan en boga en nuestros días como los golpes de Estado, la violencia contra la población civil y otras atrocidades de policías y militares entrenados en escuelas estadounidenses para reprimir a las masas.

Está presente Fidel en la certeza de que  en Cuba no hay espacio a fracturas, manipulaciones, injerencias y provocaciones de  enemigos foráneos y de malos cubanos, vendidos al amo yanqui por unas migajas como pago a su desempeño mercenario.

Está presente Fidel en los agradecidos, que somos más y que ahora, además de acompañarlo siempre, nos sentimos respaldados y fortalecidos por sus enseñanzas, que fortalecen estrategias del trabajo de estos tiempos y los por venir, y hacen creíble  garantías de presente y futuro, forjadas con nuestras propias manos, como él nos enseñó.

Hace tres años Fidel entró a la inmortalidad para continuar guiándonos en los nuevos empeños, seguros en lo que hacemos y marchando por un sendero abonado con sus cenizas que inspiran. ¡Hasta la victoria siempre!  (Foto: Estudios Revolución)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s